domingo, 14 de noviembre de 2010

Momento político y social

La realidad social en Bangladesh está en un momento efervescente, antes de ayer hubo un desahucio de la que fue la primera ministra Khaleda Zia en Bangladesh y perteneciente al partido político de la oposición BNP, aquí dejo la única noticia en castellano encontrada. Ayer hubo manifestaciones en distintas zonas de la ciudad como respuesta y todo ello unos cuantos días antes de uno de los festivales más importantes del país Eid-ul-Adha, donde sacrifican diversos animales (vídeo que puede herir la sensibilidad) sobre todo vacas y momento en el que la mayoría de las personas se van fuera del país. De hecho a nuestra vuelta de la visita a un proyecto en la carretera el 90% de los vehículos que adelantábamos eran camiones llenos de vacas, que ahora se encuentran por las calles de Dhaka, en sus últimos días de vida.


En la puerta de casa


De camino a Action Aid

Y hablando de últimos días, mañana abandona el país Miguel, más conocido como MigÜel y que es el autor de la mayoría de las fotos de este blog, nos vemos en Valencia!!


Después de Bandarban

Sí, lo sé, he estado un poco perdida pero no pasa nada porque un hilito invisible me ata directamente a la luna por eso, aunque pendulo de un lado a otro nunca me alejo mucho de la tierra.

Retomo un poco el camino realizado.


Hace un poco ya (el tiempo vuela) hice un viaje estupendo en Bandarban, saltando de aquí para allá con una compañía espectacular.



Emprendí el regreso con la sensación de volver a entrar de nuevo en el país, muchas veces me reduzco a hablar de Bangladesh pensando sólo en Dhaka, pero es salir de sus fronteras y ser consciente de la diversidad que aquí se encuentra.


En este viaje, de nuevo, he sentido la libertad, he vuelvo a caminar descalza notando la tierra (y las piedrecitas) del camino, además hemos tenido la posibilidad de visitar templos, caminar en medio a la naturaleza y de bañarnos en las aguas color chocolate del río.


(Al ver esta foto entiendo porque mis pantalones están destrozados)


Y aquí sigo, buscando alternativas más allá del club, mientras intento aprender el idioma, para poder acercarme un poco más a una cultura que me fascina y me sorprende, donde me encuentro muy a menudo con situaciones surreales.

La última hace un par de días a la hora de comprar una fruta que me había recomendado una amiga. Estaba en el puestecito y cuando finalmente elijo la que me gusta se la doy al hombre para que me la pese, en ese momento llega un policía y se planta a su lado, coge la fruta de la balanza y después empieza a sopesar los pesos que el hombre estaba utilizando. El frutero me dice un número, imagino que es el peso, entonces el policía saca el móvil y empieza a calcular, después de una conversación entre ellos en la que he entendido poco a nada al final el precio es de 60 Takas. Creo que el policía estaba allí para evitar que me timasen por ser Bideshi, pero el precio que me había dicho mi amiga era menor, 30 ó 40Tk, finalmente después de un mini regateo y la promesa de volver a comprar allí me lo llevo por 35, mientras el policía sonríe, creo que ha entendido que no es la primera vez que compro sola.

Todo lo que han leído son mis interpretaciones personales, cualquier parecido con la realidad de otra persona es mera casualidad.


Continua el viaje...

sábado, 30 de octubre de 2010

Felicidad en Bangladesh

Siempre me ha atraído mucho el tema de la felicidad, qué significa esta gran palabra: ¿Te consideras feliz? sí, claro que sí, pero cómo lo sé, qué es lo que cada persona entiende… Se han escrito miles de poemas, películas, libros, canciones, hay filosofías que la tienen como máxima, hay índices que dicen medirla, incluso hay un país no muy lejos de aquí que tiene un ministerio de la felicidad con su respectivo FNB (Felicidad Nacional Brutal)...

Hace poco una compañera de Bangladesh me dijo que había un estudio que aseguraba que este país estaba entre los más felices del mundo, confieso que ante dicha afirmación no supe que responder. Aunque hay quien asegura preferir llorar en un Ferrari, soy consciente de que el dinero no da la felicidad, pero sí creo en la importancia de las relaciones y de compartir.

Igual por eso me he quedado con las patas colgando al leer este artículo y su correspondiente estudio, interesante sobre todo el apartado 5.2 Relaciones y felicidad… ¿Qué entendemos por felicidad?

sábado, 23 de octubre de 2010

Contando...

Y de nuevo en la ofi un domin/nes con 3 personas a nuestro alrededor que hablan en Bangla, decido ponerme los cascos y empiezo a contar:

El viernes pasado nos fuimos a una fiesta donde respondí a las preguntas de rigor: ¿De dónde eres? ¿Qué haces aquí? ¿Cuánto tiempo? Y sí, hace más de un mes que estoy aquí, los días se suman el tiempo pasa pero todavía no empiezo la cuenta atrás.

Seguimos contando, Contare e camminare insieme lo sai fare? , conclusiones:

  • 15 minutos caminando
  • 21 mujeres encontradas, 15 de ellas en un Ricksha
  • 52 personas (hombres) que trabajan como seguridad
  • 280 pitidos de coche

Mirada a la semana pasada en Bangladesh, 4 días fuera en Dewanganj, miles de palabras en Bangla, pocas aprendidas, 1 luna llena impresionante, 3 círculos visitados, 2 Lokokendras, y muchas mujeres que quieren mejorar su situación porque sus voces CUENTAN.






Y más allá de las limitaciones del idioma comerme la vergüenza y bailar con ellas ha servido para sentirme más cerca. Jo quan siga gran vull ser dona!


Rajshahi

Con atraso en las entradas me dispongo a hablar del fin de semana pasado (16 y 17 octubre). Cuando un grupillo nos fuimos a la zona noroeste, cerca de Rajshahi. Por primera vez en tren en Bangladesh, teóricamente he atravesado el puente más largo del país y el onceavo del mundo, pero yo sinceramente estaba durmiendo, ya sabéis mi desarrollada Capability para dormir en los medios de transporte.



Ha sido un viaje de dos días de lo más entretenido hemos visitado una organización local, conociendo de primera mano los proyectos que están llevando a cabo, aprovechando además para visitar la zona.






Más tarde pudimos montar en bici, sintiendo el aire en la cara y disfrutando del paisaje.


Y el domingo festivo por ser Durga Puja, nos fuimos a Old Dhaka por primera vez, dando un bonito paseo en barca por la zona.

lunes, 18 de octubre de 2010

Mercado, tailor y demás


Puedo decir que el jueves fue una tarde de lo más autentica, nos fuimos a comprar unas telas al mercado, pero primero comimos un buenísimo **** (maldita memoria que no recuerda los nombres), una especie de bolitas de hojaldre rellena de verduras y lentejas (por supuesto picante) y que está delicioso.


Después y de la mano de Susana (una chica de Barcelona que vive aquí desde hace tiempo y que HABLA BANGLA) hemos entrado en el mundo del mercado y el regateo, cerciono/me una vez más de la intima relación de éste con las artes escénicas.

Finalmente después de adquirir unas telas vamos al tailor pudiendo ya decir que un hombre me ha tomado las medidas sin ni siquiera tocarme, toda una habilidad extraordinaria más que nada en el momento contorno pecho.

Yendo con la música a otra parte aquí dejo el vídeo de un dúo de Mexico, espectacular...

sábado, 9 de octubre de 2010

Bideshis compartiendo

Y hoy domingo de nuevo de vuelta a la oficina después de haber caminado durante quince minutos como cada día, sorteando personas, coches y otros medios de transporte, entre el sonido de cláxones, la contaminación y sobre todo las miradas, esas miradas profundas y sin ningún tipo de discreción. Por lo menos compartimos la cantidad de ojos que nos fijan por ser Bideshi (persona extranjera) y compartiendo, compartiendo, a veces incluso compartimos Riksha para volver a casa…

A modo de anécdota decir que ayer mientras comprábamos un colchón para la que va a ser nuestra nueva compañera de piso Lauren, una chica americana muy simpática. Estábamos intentando explicarle al Rikshawala que lo dejase al llegar a nuestra casa en la entrada ya que no íbamos a estar, cosa más difícil de explicar de lo que parece, sobre todo si tenemos en cuenta que a la pregunta de: Does anyone speak English? Ninguna de las aproximadamente treinta personas que se situaban alrededor nuestro (mirando) respondió de forma afirmativa... Pero bueno, después de una situación que podríamos calificar de cómica, a nuestra vuelta a casa encontramos el colchón donde esperábamos.