domingo, 14 de noviembre de 2010
Después de Bandarban
Retomo un poco el camino realizado.

Hace un poco ya (el tiempo vuela) hice un viaje estupendo en Bandarban, saltando de aquí para allá con una compañía espectacular.


En este viaje, de nuevo, he sentido la libertad, he vuelvo a caminar descalza notando la tierra (y las piedrecitas) del camino, además hemos tenido la posibilidad de visitar templos, caminar en medio a la naturaleza y de bañarnos en las aguas color chocolate del río.

Y aquí sigo, buscando alternativas más allá del club, mientras intento aprender el idioma, para poder acercarme un poco más a una cultura que me fascina y me sorprende, donde me encuentro muy a menudo con situaciones surreales.
La última hace un par de días a la hora de comprar una fruta que me había recomendado una amiga. Estaba en el puestecito y cuando finalmente elijo la que me gusta se la doy al hombre para que me la pese, en ese momento llega un policía y se planta a su lado, coge la fruta de la balanza y después empieza a sopesar los pesos que el hombre estaba utilizando. El frutero me dice un número, imagino que es el peso, entonces el policía saca el móvil y empieza a calcular, después de una conversación entre ellos en la que he entendido poco a nada al final el precio es de 60 Takas. Creo que el policía estaba allí para evitar que me timasen por ser Bideshi, pero el precio que me había dicho mi amiga era menor, 30 ó 40Tk, finalmente después de un mini regateo y la promesa de volver a comprar allí me lo llevo por 35, mientras el policía sonríe, creo que ha entendido que no es la primera vez que compro sola.
Todo lo que han leído son mis interpretaciones personales, cualquier parecido con la realidad de otra persona es mera casualidad.

sábado, 30 de octubre de 2010
Felicidad en Bangladesh
Hace poco una compañera de Bangladesh me dijo que había un estudio que aseguraba que este país estaba entre los más felices del mundo, confieso que ante dicha afirmación no supe que responder. Aunque hay quien asegura preferir llorar en un Ferrari, soy consciente de que el dinero no da la felicidad, pero sí creo en la importancia de las relaciones y de compartir.

Igual por eso me he quedado con las patas colgando al leer este artículo y su correspondiente estudio, interesante sobre todo el apartado 5.2 Relaciones y felicidad… ¿Qué entendemos por felicidad?
sábado, 23 de octubre de 2010
Contando...
Y de nuevo en la ofi un domin/nes con 3 personas a nuestro alrededor que hablan en Bangla, decido ponerme los cascos y empiezo a contar:
El viernes pasado nos fuimos a una fiesta donde respondí a las preguntas de rigor: ¿De dónde eres? ¿Qué haces aquí? ¿Cuánto tiempo? Y sí, hace más de un mes que estoy aquí, los días se suman el tiempo pasa pero todavía no empiezo la cuenta atrás.
Seguimos contando, Contare e camminare insieme lo sai fare? , conclusiones:
- 15 minutos caminando
- 21 mujeres encontradas, 15 de ellas en un Ricksha
- 52 personas (hombres) que trabajan como seguridad
- 280 pitidos de coche
Rajshahi




lunes, 18 de octubre de 2010
Mercado, tailor y demás
sábado, 9 de octubre de 2010
Bideshis compartiendo
A modo de anécdota decir que ayer mientras comprábamos un colchón para la que va a ser nuestra nueva compañera de piso Lauren, una chica americana muy simpática. Estábamos intentando explicarle al Rikshawala que lo dejase al llegar a nuestra casa en la entrada ya que no íbamos a estar, cosa más difícil de explicar de lo que parece, sobre todo si tenemos en cuenta que a la pregunta de: Does anyone speak English? Ninguna de las aproximadamente treinta personas que se situaban alrededor nuestro (mirando) respondió de forma afirmativa... Pero bueno, después de una situación que podríamos calificar de cómica, a nuestra vuelta a casa encontramos el colchón donde esperábamos.


